Cuando te hagas mayor, puedes llamarme para llorar, cuando poco a poco tu mundo crezca y tus mentiras se dupliquen y las verdades ya sean pocas e irreales, puedes llamarme para contarme lo mal que lo estas pasando y entonces yo te apoyaré como lo he hecho desde siempre, desde que te conozco, desde que me enseñaste a sonreír, desde que me hiciste ver las cosas con color y no solo en blanco y negro.
Cuando la vida se complique grítame, yo acudiré volando y cuando una noche estés solo, puedes pensar en mi, pero olvídate de lo malo, y piensa solo en lo bueno, en todo lo que te di, y en tanto que me devolviste. Porque las verdades mas ciertas son las que solo se saben decir con los ojos.
Y si te pudiese mirar a la cara, te diría que te quiero.
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